Expo Osaka 2025: el futuro de la agricultura se discute en una isla tecnológica de Japón

“Diseñando la sociedad del futuro para nuestras vidas”, la Expo en la isla artificial Yumeshima actúa como un laboratorio viviente para explorar soluciones en agro, pero también en salud, energía, movilidad y educación.

La Exposición Mundial Osaka 2025 ya está en marcha y promete ser mucho más que una vidriera de innovación. Con la participación de más de 160 países, el evento se desarrolla en Yumeshima, una isla artificial ubicada en la bahía de Osaka, Japón.

Bajo el lema “Diseñando la sociedad del futuro para nuestras vidas”, la Expo actúa como un laboratorio viviente para explorar soluciones en áreas estratégicas como salud, energía, movilidad, educación y, especialmente, agricultura y alimentación sustentable. La megamuestra comenzó el 13 de abril y estará abierta hasta el 13 de octubre próximo.

El evento se desarrolla en un predio de 155 hectáreas dominado por el imponente “Gran Anillo”, la estructura de madera más grande del mundo, con una circunferencia de dos kilómetros.

En su interior se distribuyen los pabellones internacionales, organizados en tres distritos temáticos que representan los subtemas de la exposición: Salvar Vidas, Empoderar Vidas y Conectar Vidas.

Joaquín Basanta, presidente de Agro Sustentable -empresa B especializada en bioinsumos y tecnologías AgTech-, analizó los principales ejes de la feria internacional. En su visión, Expo Osaka se posiciona como un verdadero motor para “imaginar nuevos modelos sociales y económicos basados en la sostenibilidad”.

“Es hora de pensar el futuro de la humanidad desde una perspectiva sostenible. Y en ese marco, la Expo Mundial Osaka 2025 aparece en el panorama global como una de las plataformas más destacadas para llevar a la acción ideas concretas”, señaló Basanta.

El especialista destacó que el evento funciona como un catalizador de innovación aplicada en sectores clave de la economía global, con la agricultura como protagonista destacada. “El enfoque invita a mirar el campo como un espacio de articulación entre medio ambiente, economía, salud y tecnología”, explicó. Lejos de tratarla como un rubro aislado, la feria impulsa una visión sistémica del agro, lo que permite identificar tres grandes tendencias que se consolidan en el ámbito internacional.

1. Ecosistemas colaborativos: del silo a la sinergia

La primera tendencia es el crecimiento de la colaboración intersectorial. Según Basanta, “gobiernos, universidades, empresas tecnológicas, startups y organizaciones de la sociedad civil convergen para diseñar soluciones colectivas”.

Esta lógica de “ecosistema” reemplaza el viejo paradigma de la competencia por el de la integración, y establece un nuevo estándar para el desarrollo sostenible. En este modelo, las innovaciones —como el uso de drones o el avance de los bioinsumos— no pueden escalarse sin estructuras institucionales sólidas que las acompañen, certifiquen y promuevan.

2. Tecnologías con propósito: más impacto, menos show

La segunda gran línea que marca Osaka 2025 es la consolidación de tecnologías diseñadas para resolver problemas concretos. En la feria no se celebra la sofisticación técnica per se, sino su aplicación práctica.

“En Osaka, las innovaciones no se presentan por su sofisticación técnica, sino por su capacidad de reducir el uso de recursos naturales, mejorar la salud de los suelos y aumentar la trazabilidad”, afirmó Basanta.

Esta lógica está en sintonía con el concepto japonés de “Sociedad 5.0”, donde las soluciones tecnológicas deben ser inclusivas, colaborativas y generar impacto social y ambiental. En este sentido, herramientas como la robótica aplicada, la biotecnología agrícola y los bioinsumos ya no se proyectan como soluciones del futuro, sino como instrumentos disponibles hoy para construir un modelo eficiente y regenerativo.

3. Una nueva narrativa agrícola: el agro como sistema global

Finalmente, Osaka propone una redefinición del rol de la agricultura en la economía mundial. Ya no se la percibe como una simple actividad rural o primaria, sino como un sistema de impacto estructural con ramificaciones en temas tan amplios como el cambio climático, el comercio internacional, la salud pública y la transición energética.

“La agricultura regenerativa y el uso de insumos biológicos no sólo ganan legitimidad, sino que se consolidan como ejes estratégicos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, remarcó el presidente de Agro Sustentable.

Desde esta mirada, la sostenibilidad dejó de ser un atributo reputacional o una ventaja diferencial. “Para los países con fuerte perfil agroindustrial, la señal es clara: la sostenibilidad ya no es una opción, sino una condición para competir, crecer y permanecer”, concluyó Basanta.

Una brújula para el agro del futuro

Expo Osaka 2025 no solo exhibe tecnología de punta. Para Basanta, su valor radica en que funciona como “una brújula”, una guía para entender hacia dónde se dirigen las principales economías en materia productiva.

La agricultura del mañana, advierte, será un nodo central en el nuevo mapa económico global. Y los países que logren integrar innovación, sostenibilidad y colaboración serán los mejor posicionados para liderar esa transformación.

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